Agricultores contra el cambio climático 2

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 El calentamiento atmosférico ya ha alterado la duración de la estación de crecimiento en grandes zonas de Europa. Las épocas de floración y cosecha de los cereales se adelantan ya varios días. Es previsible que estos cambios sigan produciéndose en muchas regiones.

Las variaciones de las temperaturas y de las estaciones de crecimiento también podrían afectar a la proliferación y propagación de algunas especies, como insectos, malas hierbas invasoras, o de enfermedades, todo lo cual afectará a su vez a las cosechas.

¿Quieres saber cómo está afectando el clima a los cultivos de cereal?, ¿cuáles son las previsiones de los agricultores ante el nuevo cambio de situación?, ¿cómo podría influir en la cesta de la compra?

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En Argecilla, los agricultores han podido probar a pie de campo las diferentes variedades de cebadas que se han sembrado en esos campos y valorar su comportamiento frente a los componentes de rendimiento.

La posibilidad de que la Unión Europea extienda la liberación de la siembra en barbecho e incluso la suspensión de la rotación obligatoria para la próxima campaña de cereal de invierno podría aumentar la superficie en nuestro país.

Entrevista a Javier Álvarez, técnico de Cultivos Extensivos de ANOVE, y a Pablo Cortés, agricultor de la Cooperativa de Sádaba, sobre la semilla certificada, siendo ésta el único producto que puede adquirir el agricultor con una garantía.

Entrevista Antonio Catón, director de Cultivos Herbáceos en Cooperativas Agroalimentarias de España, donde se explica en qué consiste la iniciativa Agricultores Contra el Cambio Climático (AC3) y la importancia de luchar contra los efectos del cambio climático.

Este es el momento del año en el que de verdad se puede apreciar el potencial que posee la semilla certificada. Ávila, Burgos y Palencia son las provincias en las que Agricultores Contra el Cambio Climático pretende demostrar sobre el terreno la resistencia que presenta la semilla.

La sequía, las altas temperaturas o las temporadas de lluvia son los problemas habituales del campo y el agricultor poco puede hacer. La única opción es la semilla certificada, ya que con ella es más fácil hacer frente a todos estos contratiempos.

La semilla certificada responde muy bien en campañas buenas y también en campañas complicadas, pero es que, además, sus beneficios van mucho más allá. Son unas semillas que responden aún cuando todos los parámetros climáticos del año están en contra del agricultor.

La Consejería de Agricultura de Castilla La Mancha ha confirmado el incremento de las semillas de girasol este año. Un 17% más, al superar con más de 26 mil hectáreas nuevas. Estos campos se concentran en Cuenca y Guadalajara.

La sequía ha provocado que muchos cultivos se encuentren en un punto crítico. Posee una gran importancia la semilla certificada para poder hacer frente a las condiciones climatológicas extremas y poder sacar adelante las producciones.

El ex ministro de agricultura ha dejado claro que, en el sector agrario, los conflictos vendrán dados por el cambio climático y sus consecuencias. Para hacerle frente se encuentra la investigación y el uso de la Semilla Certificada.

El sector de la Agricultura vuelve a mirar a la PAC como instrumento para garantizar en Europa una agricultura productiva, capaz de abastecer las necesidades crecientes de la población. Se reabre el debate sobre la capacidad productiva de España.

El escenario de lluvias que ha tenido lugar estos últimos meses, ha supuesto un alivio para el campo. A pesar de ello, los escenarios tan cambiantes que tienen lugar a causa del cambio climático, ponen en valor la importancia de hacer una buena selección de Semilla Certificada

Los agricultores pueden reducir los costes en sus explotaciones empezando por la importancia de elegir bien la semilla. Por ello, las decisiones no se pueden dejar nunca al azar.

La investigación en variedades de trigo más resistentes a la sequía es clave para que el impacto del cambio climático en la agricultura no termine notándose en el pan de cada día.

La calidad de las semillas es fundamental. Las lluvias han impulsado una buena nascencia del cereal, de hasta el 85%, pero más allá de lo que traiga el tiempo, el uso de semilla certificada es una garantía.

La mejora de las variedades es fundamental para la agricultura ya que la rentabilidad depende de esta. La semilla certificada ofrece las garantías posibles de una buena cosecha.

La sociedad demanda productos seguros, sanos, sostenibles y a un precio asequible. Hay que optar por la investigación para beneficiarse de lo que la mejora vegetal puede aportar.

La semilla certificada de cultivos herbáceos se someten a análisis de potencial de rendimiento bajo diferentes condiciones orográficas y climáticas para encontrar el momento óptimo de siembra de las distintas variedades.

El sector y todos los condicionantes que influyen en el rumbo de la cosecha están cambiando. Cada año, el aspecto meteorológico complica más el poder sacar adelante una buena campaña y solo el uso de semilla certificada puede garantizarla.

El cambio climático está cortando el calendario de siegas y las semillas se adaptan para no perder rendimiento. Junto al clima, las plagas son el otro gran condicionante de la cosecha.

La campaña de cereal asoma con buenas previsiones a pesar de los impactos climáticos, que son el principal condicionante de las producciones y por eso los agricultores demandan semillas más resistentes para estabilizarlas.

Optar por semilla certificada es garantía de éxito y el agricultor debe prestarle especial atención. Los motivos de que esto sea así son diversos. Años de investigación o de pruebas en el campo son la llave que garantiza un buen resultado.​

En Octubre se celebra el día de la mujer rural, una figura representativa en el campo. Carolina demuestra mediante un proyecto los beneficios del uso de semilla certificada.

El agricultor arranca la campaña mirando al cielo. El tiempo manda y preocupa el cambio climático. El uso de semilla certificada garantiza una buena germinación y, por tanto, una buena campaña.

El modo de actuar del agricultor está cambiando y surge la duda de en qué se fija más, ¿en el precio o en los resultados? La solución está en decantarse por el uso de semilla certificada para obtener el mayor beneficio posible. ​

Hacer las cosas bien y tal y como indica la ley es algo que, en el caso de la semilla certificada, te garantiza un mejor resultado en el campo y la seguridad de que, ante cualquier inspección, tendrás la respuesta válida.

Cerca del 90% de la cerveza consumida en España se elabora a partir de cebada. Con una buena semilla certificada se consigue una muy buena calidad maltera y, en definitiva, una buena cerveza.

El agricultor tiene que mirar los gastos que hará sobre los cultivos. Debe hacerlo desde el presente y mirando siempre hacia el futuro. De nada sirve ahorrar algo con la elección de la semilla si luego el coste del tratamiento se va a disparar.

El sector agrícola tiene la dificultad de que se trata de un negocio al aire libre. Sin embargo, hay decisiones que ayudan a obtener buenos resultados. De la elección de la semilla depende el éxito o el fracaso de la cosecha del agricultor.

El sector cerealista es clave en Castilla la Mancha y sus terrenos se han convertido en bancos de prueba de semillas certificadas para mejorar la calidad o encontrar nuevas variedades que se adapten al cambio climático y que sean más rentables.

En los premios Surcos se ha incorporado una nueva categoría, la categoría Agricultores contra el Cambio Climático, que busca premiar a aquellos profesionales agrarios que realizan un extra en sus prácticas medioambientales. 

En España, tan solo un 32% de las semillas que se utilizan es certificada. En 2017 se firmó un convenio para mejorar la calidad de la semilla certificada mediante la investigación y dar a conocer las bondades y ventajas de su uso.

Los agricultores son conscientes de que hay que estar pendientes de la climatología y tomar decisiones para asegurar la rentabilidad. Las nulas precipitaciones han hecho que los rendimientos se hayan visto afectados

El 15% de los gastos de un agricultor es para la semilla. Con esta inversión busca asegurar una producción suficientemente alta y rentable como para abastecer a toda una región y, por ello, apuestan por semillas certificadas.

Julio es uno de los meses más importantes del año. Llega el momento de entrar a cosechar y ver si el esfuerzo de todo el año ha tenido su recompensa. Elegir una buena semilla tiene todas las garantías posibles para alcanzar la efectividad buscada.

Es pronto para hablar de los rendimientos que se van a conseguir en esta campaña, pero al remitirnos a la anterior, las parcelas que utilizaron semilla certificada obtuvieron una mayor productividad que ascendió a los 1.000 kg/ha.

Avanza el año agrícola y el campo comienza a pintarse de verde. Las características del terreno pueden ser muy variadas y el uso de la semilla certificada es lo que marca la diferencia desde el mismo momento de la siembra.

El uso de semilla certificada es importante, pero para obtener éxito hay que controlar todas las practicas agrícolas que se hagan. No solo vale con una buena semilla, sino que es fundamental una buena preparación del terreno. 

Las semillas certificadas son sinónimo de seguridad en la producción y todo gracias a muchos años de trabajo e investigación, lo que ha hecho posible la creación de un producto a medida, capaz de adaptarse al terreno y al cambio climático.

Las fábricas de pienso buscan herramientas para estabilizar el mercado. Las cosechas de cereal más regulares con mejores rendimientos y mejores parámetros de calidad son la clave y lo que demandan las fábricas de pienso. ​

En el sector agrícola el objetivo es conseguir explotaciones más rentables y sostenibles y para ello hay que producir más utilizando los menores recursos posibles. Para conseguirlo, la semilla certificada es la clave.

El uso de semilla certificada ha crecido en la última sementera en torno a un 10% en Castilla-La Mancha. Técnicos y Agricultores han analizado hacia dónde evoluciona la investigación y el desarrollo de nuevas semillas. 

El cambio que el sector agrario está sufriendo está haciendo que el agricultor tenga que ir adaptándose. Al final, se trata de mejoras de las que ellos son los principales beneficiarios, como, por ejemplo, el uso de la semilla certificada.

Todas las decisiones tienen importancia, desde la semilla que utilizan hasta la maquinaria. No hay que olvidar que la base de todo es la semilla y esta debe ser certificada para correr el menor riesgo posible y garantizar el éxito.

Uno de los objetivos primordiales del agricultor es conseguir alimentos de calidad y seguros. Esta es una meta que no se puede alcanzar si no se aplican unas prácticas agronómicas con las que se respete el medio ambiente.

Las decisiones en el sector agrario son clave para un buen resultado final. Con la mirada puesta en obtener la mayor rentabilidad, son cada vez más los agricultores que apuestan por la semilla certificada para no correr ningún riesgo.

Nada es fruto del azar. Para el sector agrario, el trabajo y la investigación es fundamental para así poder sacar al mercado variedades capaces de adaptarse al terreno y al cambio climático y que sean a la vez más productivas.